La investigación y la innovación esenciales para la competitividad empresarial

La investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) son factores clave en la competitividad de las empresas. Sin embargo, en los últimos años, la inversión en estas áreas se ha resentido como consecuencia de la crisis.

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Así, el gasto en I+D se situó en 12.821 millones de euros en 2014, un 1,23% del PIB, frente al 1,26% del año anterior. En la clasificación por sectores, el sector Empresas representó de nuevo el mayor porcentaje sobre el gasto de I+D, con un 52,9%, seguido de la Enseñanza superior con un 28,1%; aunque ambos redujeron su gasto en I+D respecto al año anterior.

Por Comunidades Autónomas, cabe destacar que hasta cinco de ellas incrementaron su gasto en I+D, entre las que destacan La Rioja en un 16,5% y la Región de Murcia con un 4%. Por el contrario, el resto de Comunidades redujeron su gasto, en el caso de Extremadura en hasta un 10,5%.

En total, las actividades de I+D emplearon en 2014 a 200.232,6 personas, lo que representa un 1,2% de la población total ocupada. Además, el 39,9% del personal de I+D en equivalencia a jornada completa fueron mujeres.

Coincidiendo con la publicación de los nuevos datos sobre I+D y con el año de la Competitividad para el Consejo Económico y Social (CES) de España, éste ha presentado un informe en el que señala la necesidad de mejorar la I+D+i a través de medidas normativas, fiscales y financieras.

El informe arroja datos poco optimistas sobre la situación de la I+D+i en nuestro país, ya que muestra unos resultados mediocres frente a los ratios de otras economías europeas. Así, mientras en España las empresas innovadoras suponen el 34% del total, la media de la Unión Europea es de un 49%, y de un 67% en Alemania. Además, la inversión empresarial supuso el 53% del total del gasto en I+D+i en España, dato que contrasta con el 63% que de la media europea. España destinó un 1,24% del PIB a la I+D+i, frente al 2,02% en el que se sitúa la media comunitaria.

Según el informe elaborado por el CES, algunos de los factores que influyen en estos datos son la falta de financiación pública, los problemas en los incentivos y en la movilidad, o el retraso en el desarrollo de un nuevo marco institucional.

El CES presenta en el informe una serie de objetivos primarios sobre los que establecer pautas de actuación, entre los que se encuentran reducir la brecha entre Comunidades Autónomas, mejorar la igualdad de género en el campo de la investigación, y alcanzar la media de la Unión Europea en innovación.

Para conseguir esa mejora en I+D+i que promueve, se incluye también en el informe una batería de propuestas diferenciadas en bloques de actuación. En este sentido, se recogen medidas relativas a la mejora del marco financiero de la I+D+i o a la mejora de incentivos como formas de conseguir el objetivo de llegar a datos europeos.

Además, el informe aboga por llevar a cabo otro tipo de medidas que impulsen la I+D+i, como la creación de sinergias entre empresas grandes y pymes, o el aumento y mejora de la información con la que cuentan las empresas sobre incentivos a la investigación.