Oportunidades para las empresas en los contratos con los Bancos Multilaterales

En los procesos de internacionalización empresarial, especialmente en el caso de las pymes, no suele tenerse en cuenta como una oportunidad los contratos con entidades multilaterales, especialmente con los cuatro bancos multilaterales, como medio para emprender proyectos y obtener ganancias, así como prestigio.
Sin embargo, y por verle un lado positivo a la crisis española de la que nos estamos recuperando, nuestras empresas han sabido aprovecharse de estas oportunidades. Entre 2009 y 2013 las adjudicaciones a empresas españolas en contratos con los cuatro grandes bancos multilaterales de desarrollo se han multiplicado hasta por ocho.
Los datos son en este caso muy clarificadores. Las adjudicaciones a empresas españolas en millones de dólares han pasado de 147’72 a 748’80 en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); de 62’46 a 799’41 en el Banco Mundial (BM); de 45’49 a 398’87, con un pico en 2012 de 517’14 en el Banco Asiático de Desarrollo (BASD) y de 0 millones a 111’99 en el Banco Africano de Desarrollo.
En relación al porcentaje del importe de las empresas españolas respecto a las adjudicaciones totales, en el BID se pasa del 0’95% al 11’77%, sólo con una aportación en el capital del 1’97%. En el BM se pasa de 0’5% a 7’14% (participación de un 1’84%). En el BASD se pasa del 0’22% al 4’79% (participación del 0’34%) y en el BAFD se va desde del 0% al 4’04%, con una participación del 1’09%.
Queda claro, por tanto, que el mercado multilateral ofrece grandes atractivos para las empresas debido a su alto grado de seguridad sobre la ejecución de los proyectos. Además, cuando las obras, servicios o suministros salen a concurso ya han sido estudiados y evaluados por el banco. Las cancelaciones posteriores son muy poco frecuentes y la financiación de los proyectos está asegurada, ya que no existe riesgo de impago.
Este mercado es también fuente de prestigio. Es muy competitivo y las empresas con éxito demuestran su capacidad y competitividad.
Pero no es un mercado exento de inconvenientes. Principalmente, el hecho de que, debido al alto grado de competencia, los márgenes con los que se obtienen los contratos son ajustados. Los procedimientos de adjudicación también pueden ser burocráticos y lentos.