Un acuerdo para el empleo y la competitividad

Contribuir a impulsar la creación de empleo y la competitividad en un momento crucial de la economía española es el objetivo del III Acuerdo en materia de empleo y negociación colectiva que las organizaciones empresariales CEOE y CEPYME y los sindicatos UGT y CCOO han alcanzado, después de un largo e intenso proceso de negociación,

Los presidentes de CEOE y CEPYME y los secretarios generales de UGT y CCOO, tras la firma del acuerdo para el empleo

Los presidentes de CEOE y CEPYME y los secretarios generales de UGT y CCOO, tras la firma del acuerdo para el empleo

El Acuerdo, que reemplaza al II AENC, cuya vigencia expiró a finales del pasado año, llega en un momento crucial para la economía española, cuando empieza a ser una realidad la recuperación, después de los difíciles años de crisis vividos desde 2007, pero cuando aún muchas empresas, especialmente pymes y autónomos, y también muchos trabajadores  siguen padeciendo los efectos de esta crisis.

Por eso, este acuerdo es, en primer lugar, y así lo han destacado todos los representantes de las organizaciones firmantes, un factor de confianza para los agentes económicos, los mercados financieros y la sociedad en general, y un impulso muy importante para consolidar la recuperación.

Así, este Acuerdo va a servir para despejar algunas de las  incertidumbres que todavía existen sobre nuestra economía, y para que la recuperación se extienda con mayor firmeza y rapidez al todo el tejido productivo, especialmente al de menor dimensión que ha sido precisamente el más afectado por la crisis y el que más está tardando en notar los efectos positivos de la economía.

Además, el pacto entre las organizaciones empresariales y sindicales es un excelente ejemplo de la capacidad que interlocutores sociales tiene para contribuir al beneficio del conjunto de la sociedad defendiendo, leal y legítimamente, sus intereses particulares y llegando a acuerdo desde puntos de partida muy distantes.

De esta forma, se muestra una vez más, y son ya muchas en la reciente historia económica española, que el diálogo social y la negociación colectiva son los instrumentos más eficaces para el buen funcionamiento del sistema de relaciones laborales, en todos los niveles, y para abordar las reformas, los cambios y las adaptaciones que los sectores productivos y las empresas necesitan para asegurar su competitividad.