Dimensión y reformas para ganar competitividad

Desde el comienzo de la crisis en 2007, el tejido productivo español ha perdido 250.000 pymes y 300.000 autónomos. Unas cifras que resultan más abultadas que en otras economías de nuestro entorno, en algunas de las cuales la crisis ha sido incluso más intensa que en nuestro país.

Esta mayor incidencia de la crisis en la destrucción de empresas, que pone de relieve un reciente estudio publicado por el IEE, tiene su origen en diversos factores, entre los que este estudio señala el entorno normativo y administrativo en el que se desenvuelven las empresas, paro también la propia dimensión de las mismas.

Con un 99’8% del tejido empresarial formado por pequeñas y medianas empresas, en su inmensa mayoría microempresas (menos de 10 empleados), una crisis como la actual ha provocado el cierre de las empresas más débiles por la caída de las ventas, la falta de financiación y la alta morosidad pública y privada. Una situación que, lógicamente, afecta más a medida que la empresa tiene menor dimensión, porque son éstas las que tienen mayores dificultades para acceder a la financiación y menores recursos para afrontar los reveses del mercado.

El estudio mencionado incide en la necesidad, ya destacada por diversos analistas, de que las empresas españolas “crezcan” y se redimensionen, asemejándose a sus homólogas europeas y haciéndose, de esta forma, más fuertes y competitivas.

Para ello, es preciso que se instrumenten medidas de apoyo fiscal y financiero, que se normalice el acceso al crédito, que se reduzca las cargas sociales, administrativas y burocráticas que soportan las pymes, que se impulse el desarrollo tecnológico en las empresas de menor dimensión y que se incentive su internacionalización. Es decir, es necesario continuar con el proceso de reformas y de mejora del entono productivo, que propicie el crecimiento y la creación de empleo.

En definitiva, que se favorezca la actividad productiva y el crecimiento de las empresas.

Porque ninguna empresa va a incrementar su tamaño si las condiciones del mercado y las expectativas no son favorables.