Una completa radiografia financiera de la empresa

CEPYME ha colaborado con la escuela de negocios EADA en la elaboración del V Diagnóstico financiero de la empresa española; un importante trabajo de investigación que ha permitido tomar una fotografía de la situación financiera en la que se encuentran las pymes españolas, así como de sus necesidades de financiación, la relación que tienen con el crédito bancario, la evolución de su facturación y ventas y su rentabilidad.

Según se desprende de este trabajo, en el año 2013 la facturación de las empresas españolas ha vuelto a caer, por tercer año consecutivo, siendo el descenso medio anual durante estos tres años del 3,4%. Tan solo el 52% de las empresas que han participado en el estudio ha tenido beneficios el pasado año. La rentabilidad tocó fondo en 2012, aunque en 2013 repuntó ligeramente. El porcentaje de empresas que han registrado pérdidas se ha incrementado en 21 puntos en el período 2011-2013.

Aunque este año parece que el grifo del crédito empieza a abrirse para los hogares y las pymes y que se van relajando los criterios de aprobación aplicados, como consecuencia de una cierta mejora de las expectativas sobre la evolución de la economía y la solvencia de los consumidores, la realidad muestra que el acceso al crédito sigue siendo difícil y costoso y que las mejores condiciones de financiación de las que ya van disfrutando las grandes compañías aún no se notan en el ámbito de las pymes, los autónomos y los hogares.

Diagnostico InfoSegún el mencionado estudio, casi el 60% de las empresas españolas disponían en 2013 de algún crédito bancario para financiar su actividad o proyectos de inversión, sobre todo vinculados al sector exterior, pero con un mayor coste y con unos intereses también más altos.

Con respecto a los plazos de cobro y la morosidad, el comportamiento en 2013, sin ser bueno, ha sido ligeramente mejor que en el año anterior. Los porcentajes de morosidad en 2012 aumentaron un 46%, mientras que en 2013 fueron de un 37,5%. El plazo de cobro, como también refleja el Monitor de Morosidad de CEPYME correspondiente al último trimestre de 2013, es de 80 días, lo que supone una morosidad media de 20 días.

La morosidad y las dificultades para acceder al mercado financiero, junto a las trabas administrativas, el elevado coste energético y la abultada carga fiscal,  siguen siendo los principales problemas a los que cada día se enfrentan las pymes; de ahí la importancia y la urgencia de que las administraciones adopten medidas que insuflen oxígeno al tejido pyme.